El Decreto 768 de 2025, que entró en vigor el pasado 7 de julio, moderniza el rol de las autoridades en los conflictos de convivencia y por eso es clave que los reglamentos se reformen, principalmente por estas razones:
Obligación de Armonizar el Reglamento: El decreto ordena expresamente que los reglamentos deben modificarse para incorporar las pautas fijadas por la jurisprudencia constitucional. No se trata de una sugerencia, sino de un mandato legal para eliminar ambigüedades y permitir que las autoridades de policía puedan ejercer sus funciones de manera clara y eficaz.
Mayor Control y Transparencia: La norma establece la obligación de tener una copia completa y vigente del reglamento y un censo actualizado de animales de compañía, los cuales deben estar a disposición de las autoridades de policía. Esto busca agilizar la atención de conflictos.
Nuevas Reglas sobre Convivencia y Pruebas: El decreto introduce cambios sustanciales en la gestión de la convivencia, como la prohibición de usar pruebas obtenidas sin consentimiento (fotos, videos) en procesos de policía y otorga a los alcaldes la facultad de intervenir si ciertas actividades afectan la tranquilidad de los residentes.
Aplicación Inmediata y sin Periodo de Gracia: A diferencia de otras regulaciones, este decreto no contempla un período de transición. Las comunidades de propietarios deben adecuar sus prácticas de forma inmediata para evitar sanciones e intervenciones policivas
